WINIM: cuando se salva la comida y no a las personas.

Winim en Argentina

En la Argentina el problema del alimento fue, es y será foco de un conflicto permanente, la enorme contradicción de ser un país que tiene 44 millones de habitantes, que produce alimento para 440 millones y que aun así, tiene millones que no tienen para comer todos los días, desconcierta.

Sumado a eso, en la actualidad la situación se complejiza más con la inflación permanente de los productos alimenticios de la canasta básica.

En ese contexto llega WINIM, una aplicación “cuya misión es ayudar a los comercios a vender el excedente de comida diaria. De esta forma, cuidamos al medio ambiente evitando que se tire comida”, como plantea en su sitio web. Su eslogan principal es “Salva la comida” y su nombre hace referencia a Win – Win –Win o como se dice aquí: Ganamos todos.

Sus creadores son tres amigos (Santiago Guglielmetti, Santiago López Silveyra y Federico Broggi ) que se basaron en proyectos ya existentes como Too good to go de los Estados Unidos o Karma de Inglaterra.

 

 

El problema del alimento.

En su sitio web, WINIM presenta algunas estadísticas que son reales, cada año en argentina se tiran 16 millones de toneladas de comida en perfecto estado y con todo ese alimento que hoy se desperdicia se podrían alimentar a 3.5 millones de personas, poder conectar esa comida con todas esas personas, debería ser tan fácil como sumar 2+2.

Sin embargo, la matemática no funciona así cuando es aplicada al conflicto social, y el hambre es se produce por la desigualdad social, algo que es muy difícil de entender desde las ciencias exactas.

Algunas criticas

En ese sentido, muchas de las críticas que recibieron en las redes los creadores de WINIM, tienen que ver con su intermediación y comercialización de la comida que antes se tiraba. Es cierto que seria muchísimo mejor donar esa comida a los comedores populares o que WINIM sea el intermediario entre aquellos que tiran la comida y los que la necesitan.

Pero la realidad es que esta crisis económica la sufren todos, incluso los comercios gastronómicos, que deben enfrentar la caída del consumo, los tarifazos en los servicios, los aumentos en alquileres y al mismo tiempo el sostenimiento de sus empleados.

Es muy probable que en un contexto de recesión e inflación permanente, seria útil poder intermediar como propone WINIM entre el comerciante que esta perdiendo dinero y que con este tipo de mediaciones, podría aunque sea vender al costo y recuperar lo invertido, con aquel que no llega a fin de mes y podría comprar comida a precios muy bajos. Sin embargo eso no sucede.

Ni chicha ni limonada.

WINIM no resuelve ninguna de estas situaciones, no articula para donar la comida que se va a tirar, como si lo hace el proyecto plato lleno y tampoco sirve de plataforma para que el comerciante recupere su inversión vendiendo esa comida a precios bajos, que le permitan al que realmente necesita alimentarse todos los días.

Cuando uno recorre la aplicación y sus ofertas, lo primero que puede notar es que todos los negocios adheridos están en C.A.B.A y mayormente concentrados en el centro de la ciudad.

 

 

 

La mayoría de la comida que se encuentra en WINIM, son platos gourmet o elaborados que tiene precios bastante altos, por lo menos para la economía actual. Entre las ofertas que podemos encontrar en la aplicación, hay una tabla Premium de 40 piezas de Sushi que originalmente estaba 1351$ y que gracias a WINIM  se bajo a 850$, tambien podemos encontrar una Paella que estaba a 910$ pero que se bajo a 500$ o unas Nueces Mariposa extra light que bajo de 540 a 480 pesos.

Navegando por la aplicación se puede ver un patrón, es una aplicación pensada por y para una clase social que no tiene problemas de acceso a la comida, el tipo de negocios que ofrecen sus platos y los precios elevados (con o sin descuento), dan cuenta de que WINIM no aporta demasiado a la problemática del alimento, la aplicación es más parecida a un Voucher de descuentos que a lo que dice ser.

 

 

 El Pseudo Compromiso Social

Si uno entra a groupon va a encontrar muchas simlitudes con WINIM y es probable que tambien se encuentre mejores precios, la aplicación que dice luchar contra el desperdicio de comida, a favor del medioambiente y ser un nexo entre los comerciantes y los usuarios en un WIN-WIN o ganamos todos, poco a aporta a cada una de esas causas.

WINIM, esconde detrás del discurso del compromiso social, una actitud Neoliberal de mediar cualquier relación a través del dinero, el marketing del emprendedurismo ya lo hemos visto en repetidas ocasiones y es parte integral de la estrategia de los medios hegemónicos y del gobierno que intentan romantizar la pobreza y naturalizar situaciones de desigualdad social.

Con títulos como: “La carne hace mal”, “es mejor ganar un poco menos, pero estar ocupado” o “Pasiones Argentinas: La decencia de los que buscan entre la basura” Clarín, La Nación y muchos medios mas, intentan transformar pésimas noticias, en buenas noticias o noticias con onda.

Estos relatos de ficción enmascaran la cruda realidad y nos mueven la mirada de lo importante, las causas de esta crisis económica.

WINIM no se aleja mucho de ese paradigma, lejos de aportar a la problemática del alimento en la Argentina, se oculta detrás de un discurso del compromiso social y medioambiental, para ofrecer ni mas ni menos que un voucher de descuentos gastronómicos y llevarse una comisión por ello.

La aplicación este creada por y para quienes puede pagar un tabla Premium de Sushi a 1350 pesos, pero prefieren pagarla 850.