La liberación de presos, la fake news que se adueño de la agenda

Por Martín Chavez

 

El gobierno nacional venia marcando la agenda mediática, a pesar  de los incontables intentos de la oposición política y los medios de comunicación por embarrar la cancha, sin embargo en la ultima semana a esa alianza entre medios y oposición se sumo parte del poder judicial y el tema de los «presos liberados» copo la agenda.

 

El 10 de diciembre de 2019 asumió como presidente Alberto Fernández, la situación económica venia muy compleja, una deuda impagable, una pobreza del 35,5 %, un índice del desempleo que había llegado a las dos cifras.
Ese contexto demando del estado nacional una fuerte batería de políticas orientadas a inyectar dinero en la población, parar el hambre e impulsar la economía, el objetivo era asistir a los sectores más lastimados por las políticas económicas del Macrismo a lo largo de cuatro años. El plan era ese, pero pasaron cosas.
El Coronavirus cambio rotundamente los planes del gobierno, la enfermedad que surgió de China hace unos meses, llego a mas de 100 países y con ello fue declarada como Pandemia.
Desde el inicio el estado nacional, tomo las riendas de la situación y puso en el centro de la escena la cuestión sanitaria. Los medios hegemónicos y algunos sectores de la oposición quisieron imponer en la agenda la falsa dicotomía entre Salud y Economía, pero no tuvieron mucho éxito, Alberto Fernández impulso varios refuerzos económicos a los sectores más vulnerables a través de instrumentos como la tarjeta Alimentar y el IFE (Ingreso Familiar de emergencia) de 10.000 $ y los REPRO (Programa de Recuperación Productivo) para que las pymes pudieran pagar los sueldos en una economía paralizada.

A pesar de todas las distracciones y operaciones políticas de prensa, el gobierno pudo mantener el control de la agenda y pudo además construir una imagen muy positiva en torno al presidente y sus decisiones.

La figura de Alberto Fernández mantiene un apoyo de 75.9 % de la población y un 82% de aceptación de la cuarentena. Además del apoyo interno, el gobierno argentino fue reconocido por diversos gobiernos del mundo y por la OMS (Organización Mundial de la Salud), por la celeridad en la toma de decisiones que permitieron un control de la crisis y un bajo nivel de contagios.

Para tener una dimensión del buen desempeño del estado, basta con comparar los resultados con Brasil, nuestro país vecino, donde su presidente Jair Bolsonaro tomo otro rumbo, no le dio importancia al Coronavirus, no tomo decisiones para cuidar a la población y llego a decir que la enfermedad “era una gripecita”.

Esas diferencias hacen que en Brasil haya 102.000 casos confirmados y 7051 muertes y en la argentina sean 4770 los casos confirmados y 246 los fallecidos por covid-19.

En resumen, el desempeño del gobierno viene teniendo muy buenas respuestas, tanto dentro como fuera de las fronteras, Sin embargo la oposición política (que es integrada por un conglomerado de medios de comunicación que lidera el Grupo Clarín, el Macrismo y un sector de la justicia), sigue atacando cada decisión del gobierno.

Esta alianza entre los medios, la política y la justicia no es nueva, en el mundo se conoce como Lawfare, fue responsable de la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y de la prisión a Ignacio Lula Da silva, también de la persecución política a Cristina Kirchner, a Rafael Correa y el reciente golpe de estado a Evo Morales en Bolivia, este ultimo con un condimento extra: las Fuerzas Armadas.

En este estado de cosas, uno pensaría que la miseria política, las “fake news” y las operaciones mediáticas, podrían tomarse un descanso en tiempos de crisis mundial, teniendo en cuenta que la población se encuentra en un momento de gran fragilidad económica, encerrada y con miedo. Pero no, la miserabilidad humana no se toma vacaciones.

Durante la pandemia, este Lawfare trato de embarrar la cancha muchas veces, algunas de estas operaciones para dañar la imagen del gobierno fueron las falsas internas entre el gobierno nacional y los gobernadores, el sobreprecio en el alcohol en gel, el desfile de economistas por los medios de comunicación llamando a levantar la cuarentena o la ridícula “travesía por la democracia” de Juntos por el cambio.

Ninguna de esas operaciones político-mediáticas lograron correr del eje al gobierno nacional, sin embargo, en la última semana esta correlación de fuerzas cambio, la agenda fue cooptada por los medios y la oposición, convirtiendo en el tema central de la semana, la noticia falsa de los presos liberados.

Un relato sobre un plan sistemático del gobierno nacional para liberar presos, adjudicándole la decisión al poder ejecutivo, cuando esa decisión es de otro poder, el judicial.

Un sinfín de noticias y cifras falsas recorrieron los medios de comunicación y tuvieron su correlato en las redes sociales.

La realidad es que las prisiones domiciliarias fueron decididas para quienes se encontraban “situación de riesgo” en sintonía con las recomendaciones internacionales, cabe destacar que este tipo de acciones se están realizando en todo el mundo, para intentar descomprimir las cárceles y evitar el contagio masivo dentro de ellas.

Sin embargo, desde los medios de comunicación, se lanzaron todo tipo de información falsa, generando una campaña de miedo e indignación en la población.

En ese contexto, el gobierno nacional debió tomar una posición defensiva y salir a responder las acusaciones falsas y la agenda mediática se saturo con el tema “de los presos”.

El gobierno deberá volver a tomar la iniciativa política, tomar el timón e imponer nuevamente la agenda. En ese sentido un tema central esta semana será las sesiones en el congreso y el impuesto al patrimonio millonario.