El fracaso de las cacerolas

Por Martín Chavez

 

Toda la semana se estuvo fogoneando una manifestación en la calle en contra del gobierno, de la cuarentena, del comunismo y varias cosas mas, sin embargo, la convocatoria fue un absoluto fracaso y la gente se quedo en sus casas.

La campaña comenzó a principio de la semana con un despliegue de flyers, memes, tuits muy confusos que sin muchos argumentos, llamaban a la «Revolución de los Barbijos», a luchar contra el «autoritarismo del gobierno», a levantar la cuarentena, e incluso con consignas anacrónicas como: «no queremos comunismo».

Un discurso construido desde los ejércitos de trolls que todavía operan desde la oscuridad y que rápidamente se complemento con la opinión de muchos periodistas, referentes de Juntos por el cambio, empresarios y economistas liberales, que vienen insistiendo con la idea de levantar la cuarentena en favor de la economía.

Esta operación mediático-política se suma a una campaña de desgaste hacia el gobierno nacional, cada semana tenemos alguna fake news que genera una ola de zócalos de televisión, títulos en tapa, editoriales «periodísticas»,  viralizacion orquestada en las redes sociales.

La semana pasada fue «la desición del gobierno de liberar presos de manera masiva», sin embargo, la realidad mostró que no hubo «liberación de presos», fueron prisiones domiciliarias, no fue masiva y tampoco fue desición del poder ejecutivo, sino como corresponde a una república, el poder judicial.

 

En esta oportunidad, la convocatoria al «cacerolazo historico» cruzo un limite hacia la ilegalidad, ya que invita a incumplir el aislamiento social preventivo y obligatorio y ademas pone en un riesgo innecesario a la gente que concurra, una acción colectiva de esas características podría haber provocado un contagio masivo de covi-19.

A partir de allí, el fiscal de Rosario, Ponce Ashad comenzó a investigar quienes fueron los que convocaron a la manifestación y sostuvo que este llamado a romper el aislamiento “es una actitud criminal, porque se expone la salud de la gente” ademas alerto que “es muy claro que se trata de una instigación al delito”.

Más allá de las repercusiones judiciales de esta convocatoria, que eso debe seguir su curso, lo cierto es que a pesar de todo el impulso mediático y político la Marcha de los Barbijos contra el gobierno, contra el comunismo y otras yerbas, fue un absoluto fracaso y las calles estuvieron desiertas.