El TEG del Conurbano

En el oeste está el agite. Y en esta pandemia, también la creatividad. Luca y Alu viven en Moreno, en el conurbano bonaerense y transitan sus días como todes, cuidándose y manteniendo el aislamiento social. En ese contexto decidieron crear un juego de mesa que, sostienen, surgió de “conversaciones con amigues y familiares durante años”.

Así nació el TEG del conurbano o Guerra Entre Todes (GET) Conurbano, un juego de mesa que recuerda al famoso TEG, pero cuyo territorio de disputa son 50 municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires y algunos barrios porteños. Autopistas, rutas y puentes conectan los distritos y regiones en las que se desarrollan las batallas con fichas y dados.

“El barrio se ve distinto últimamente, pero es igual de barrio que siempre. Por ahí se dice que esta es una guerra contra un enemigo invisible. Sería bueno definir si ese enemigo es el tan mencionado virus o la idea de que aislados vivimos mejor”, sostienen les creadores en la presentación que se puede leer en el reglamento. “Un poco así”, añaden, “nacen las ganas de tunear este juego de mesa (…) Lo hicimos jugando, riéndonos, pensando y deseando los días en que podamos compartir este juego una vez más con amigos y amigas”.

Todo lo necesario para jugar al GET Conurbano está disponible para ser descargado de manera gratuita. “No somos una empresa”, explican Alu y Luca en un diálogo por whatsapp con Notas. “Buscar ganar dinero con él implica una cuestión burocrática y monetaria que le quita el sentido”, aseguran.

– En tiempos de tanto contacto virtual y de jueguitos en el celular ¿Cómo nació la idea de crear un nuevo juego de mesa? 

– El juego de mesa es una excusa para compartir. No importa mucho cuál sea la temática. Lo importante es la sobremesa. El único objetivo es estar juntes para reirnos un rato. Y si es con un juego mucho mejor.

En nuestro caso ya tenemos la costumbre de jugar en casa. La cuarentena nos parecía una buena excusa para que otres puedan hacerlo también.

– ¿Por qué eligieron el conurbano como territorio donde se desarrolla el juego?

– El conurbano es un lugar maravilloso lleno de contradicciones. En general se lo nombra para hablar mal de él y de sus estadísticas. Pero la solidaridad brota en cada una de sus esquinas. Nos cansamos de defender ejércitos en otros mapas, en otras latitudes.

Queremos jugar en el Conurbano sin la frase “está haciendo el ridículo”.

– Si bien los juegos de este estilo remiten a la guerra y por lo tanto a la política, suelen no entrometerse en temas sociales. Sin embargo, en el GET Conurbano ustedes incluyeron tarjetas de situación que tienen un claro perfil. Por ejemplo cuando se aprueba el impuesto a los ricos o las Abuelas encuentran un nieto, les jugadores se benefician. ¿Por qué eligieron darle esa orientación? ¿Fue algo deliberado?

–  La política y lo social se discute en cada almacén de barrio, en cada grupo de WhatsApp. No incluirlo en un juego es a la vez una decisión política y una Invisibilización de los procesos que nos rodean. Por supuesto que hacerlo acota el nivel de actualidad que pueda llegar a tener el juego con el correr del tiempo. Es así que entendemos a quienes prefieren no hacerlo.

Pero nosotros creemos que hay ya demasiadas cosas invisibles. Recorran el barrio y pregunten cuántas ollas están funcionando, no lo van a poder creer. En ningún lado se habla de eso.

Las tarjetas intentan ser la antítesis de lo que se debe hacer en la mesa. Queremos hablar de política, de fútbol y de religión. A los gritos y con una birra cerca.

– El juego está disponible para cualquier persona que se lo quiera descargar de manera libre y gratuita ¿qué los llevó decidir esta forma de compartirlo?

– La idea de un juego así no es nuestra. Nosotres solo le metimos fichas y colores a conversaciones que tuvimos con amigues y familiares durante años. El mismo proceso de hacerlo ya fue de hecho muy divertido.

Buscar ganar dinero con él implica una cuestión burocrática y monetaria que le quita el sentido. No somos una empresa. Somos jugadores bastante manijas. Entonces, sin guita de por medio, que otres puedan divertirse gracias a unas tarjetitas que diseñaste parece ser una decisión bastante sencilla.

 

Fuente: Periodismo Popular, Santiago Mayor