Violencia Institucional | “Mi vida y la de mi hijo dependen de un botón y un papel”

Por: Florencia González

Agustina vive con miedo. Su violador está suelto y la Justicia no actúa. Fue abusada por un pai umbanda en Virreyes, partido de San Fernando. Vive a cuatro cuadras de su agresor y recibe amenazas.

La denuncia fue presentada en marzo en la Comisaría de la Mujer de Martínez. Luego de que el caso se viralice, otras víctimas del pai umbanda se animaron a hablar.
Agustina denunció que hace tres años atrás el pai Héctor Leonardo Ponce, alias Tomi, la violó. Tras cometer el abuso, la amenazó para que no hable, algo que cumplió por temor. Ponce vive en la calle 20, a cuatro cuadras de la casa de Agustina.

 

 

Logró contarlo e hizo la denuncia. Vive encerrada por miedo y con el botón DAMA por si aparece. Un botón que a veces NO ANDA: “Que se investigue a Ponce y que hagan el allanamiento al templo que no está habilitado, como me vienen diciendo que lo van a hacer ( y no lo hacen) y por supuesto la prisión, aunque sea preventiva de Ponce para resguardar mi vida y la de mi hijo”, asegura la víctima. El templo es en la misma casa de Héctor Leonardo Ponce.
Además, Agustina se pregunta porqué la fiscal Bibiana Santello la deja totalmente desamparada: “Siento que Santella me pide ‘Silencio’ al no escuchar mi voz”, concluye.

La pandemia es la primera excusa que ponen en temas de estas características. Por otro lado, Agustina sigue con miedo por las constantes amenazas que recibe:
“Ponce a otra víctima de él la mandó a golpear, y golpeó a una nena de 11 años”.

 

 

Botón DAMA:
“La primera vez me dijeron que había una falla en el primer botón que me dieron. Después me volvieron loca dos dias haciendo pruebas porque yo hice público que no andaba: prenderlo, apagarlo, etcétera, para ver si eran temas de señales hasta que vinieron a cambiarle el chip. Yo no volví a salir de mi casa, esas son las respuestas que me da el municipio”.